lunes, 23 de agosto de 2021

Los Mantos

Campamento Los Mantos de Punitaqui

 Entre cerros , con olor a salvia, y mercurio, bloques de casas amarillas, y café moro, cada con una letra, de color blanco.
Habitantes,  cariñosos y unidos, que aún a pesar de décadas que emigramos de aquel sitio, y ahora no existe, sólo está en nuestros recuerdos, allí se proyectarán nuestras vivencias por las mágicas, palabras.
 Éramos uno solo, todos hermanos, no conocíamos la maldad.

Existían La Pulpería , El Teatro con sus funciones de cine, obras de Teatro, y giras de artistas nacionales.

Existían pequeños negocios para los habitantes de ese Campamento, la Sra Lucila esposa de Don Liborio Rojas, el negocio del villar, la Sra  Meneses.
Un lugar cerca del cerro donde El Billar, allí había unas mesas de Pool, y también era botillería, y negocios, allí se iba a comprar víveres y cigarrillos, Nevada, Montaña .

Y bajaban de Manquehua el Sr Canivilo con sus burros con frutas de la temporada, y aguardiente que le traía a mi Padre Don Tomas Eduardo Gatica Fernández, casado co la Sra Lucila Mercedes Araya Rojas, ella era de Pueblo Nuevo, hija de Don Ramón Alberto Araya, Doña Olga Rojas Alfaro, ellos vivían en Pueblo Nuevo  cerca de la llave del agua , cerca de las llaves del agua y al lado de los estanques de petróleo, vivía la Sra. Laura, casado con Don Tomasin,  personajes de Pueblo Nuevo.

Volveremos a  relatar, de los comerciantes, que  llegaban del campo a vender sus productos Igual la Sra Rosita con sus canastos  con huevitos de gallina de campo, y frutas de temporadas como las peras de Pascua, pera chancha, brevas con sus hojas lechosas, empanaditas de alcoyota con betún de clara de huevos y azúcar flor, granadas, y recuerdo un libreta donde anotabas las cuentas y en ella llevaba las tablas de multiplicar,  y una pesa de mano de broce reluciente ella llegaba en los buses que venían del campo y su meta era la gran urbe de Ovalle.

Recuerdo a El Señor Alamiro con sus helados de canela que el lo fabricaba , y en su carretón añoso tirado por su fiel burrito recorría el Campamento con sus obras personales, que aún que han pasado miles de décadas aun en mis labios están los sabores de esos ricos barquillos, y si. Comenzamos a caminar, estaban los departamentos de los solteros, y allí había una carnicería que trabajaba Don Ruben Maldonado , casado con la Sra Olga Perez se conocía como filete.
 Estaba casa casa de huéspedes , y cruzando la calle el casino, más allá las oficinas de administración , hacia abajo estaba la quebrada, y al frente estaba la planta de mercurio, y las minas de donde sacaban oro, mercurio, y mas minerales.

Si continuamos por la avenidas de moras, llevamos a la casa del administrador, antes habían unas canchas de tenis, y al frente una multicancha, donde desde la escuela nos llevaban hacer educación física .

Estaba la Maestranza ,  y allí mismo estaba la fundición , y al lado  El Retén de Carabinero, y al frente  nuestras Escuela  Eulogio Sanchez, en forma de U , y al lado una casonas mas grandes donde vivían Los Goñia, Los Zepeda, Silva, etc.. y hacia el cerro que nos separaba de la Delirio, estaba la Gran Planta, con su grandes relaves de minerales que estaban lleno de oro, más allá exista el Campamento El Alba, con su Gran Casa de Fuerza con el enfriad euro y sus estaque de petróleo , y allí estaba Pueblo Nuevo.

El Campamento era de concreto armado con palos de Robles, y piso de madera en el sector del teatro y pulpería, las casa de los costado tenían su cocina y baño, con ducha y para el excusado sobre había un estanque de fierro fundido y uno tiraba la cadena, y en la cocina eran de 3 x 3 metros con una cocina de fierro fundido que se utlizaban leña, en ese tiempo estaban saliendo las primeras cocinas a gas licuado , esto era por los años 50 a 73 luego este campamento fue arrasado en el gobierno militar. Tenía una sala a la entrada , luego un dormitorio, la cocina el baño y un patio inmenso , en este campamento , tenias luz, agua, alcantarillado , cine , teatro posta, escuela,una pequeña capilla, a cargo de la Señorita Delia ,pulpería, carnicería, botillería, negocios, y una micro de Don Jorge Roco, en la cuales nos traen , al circo, a la fiesta del niño Dios de Sotaqui, fiesta de La Virgen del Rosario de Andacollo, a la Virgen de Manquehua, que hacen la fiesta el ultimo domingo de octubre, en esta micro nos traían a la Herradura , Tongoy, Guanaquero, y esta micro en ese tiempo venia a Ovalle pero se realizaba una sola vuelta nos traía templando en la mañana y retornaba en la tarde , y salíamos del mercado municipal de Ovalle.

Siiii que bonitos recuerdos, yo apenas era un niño, que cada tarde cuando mi padre tenia el turno de noche (el era sereno), tenia que ir a dejarle la vianda desde donde viviamos (4 klms mas menos), despues de vueltas volvia de noche con un miedo atroz.( la vianda  tenia  4 depositos el primero de abajo, contenia las brasas,  para que no se enfriara la comida, y tenia una cadena de ortificios laterales, para que el aire avivara las brasas.
Esteban Nortino, estas son tus palabras, están en la historia de nuestro campamento descansa en paz Poeta del salto del agua.

En un bicicleta Oxford de color roja con uno tonos blancos, con su silla de suela, con su foco y su dinamo que era su fuente de energía, y su cartera de cuero , que iban las herramientas en caso de pinchar sus ruedas , sobre esa bicicleta Osvaldo Cuello fotógrafo de las actividades del campamento, el llego a retratar a los mantinos por allá del 1964 , el trabajaba en los studio de un afamado fotógrafo Ovallino, en estos lados Punitaqui, El Delirio, El Toro, Pueblo Nuevo , Pueblo Viejo, y por supuesto los Mantos.

Continuará 

Acepto más información 
Muchas Gracias.

domingo, 22 de agosto de 2021

Páginas Amarillas

Perla del Limarí 
Perla Mágica, 
con su río Limarí, 
y
 sus crepúsculo 
al atardecer, 
en los amaneceres
sus cielos turquesas, 
por las noches
sus bóvedas llenas 
de billones de estrellas
, ojitos delete de universo.

Y en las tarde esas 
Luz que colorea
sus paisajes,
con claros oscuros.

GaticaAraya

jueves, 19 de agosto de 2021

Hector Araya Rojas
Relator de historias de años mozos, 
Aventureros, llegaste al Aconcagua, y muchas montañas más, en tus montañas cogiste un trozo de cielos , una ocasión un compañero, de la montaña subió al cielo, y uds , su grupo, sólo trajo su cuerpo inerte al Campamento de Chuquicamata.
Ahora tío, tu alma volará, con los vientos del Creador, volaras, como las aves del cielo, como el cóndor, que tú, si tú con tu vocación de Fotógrafo inmortalizarte, en aquellos negativos, de montañas, valles y Pampas abandonadas, tu imaginación germinaba en tus diálogos de historias de antaños.
 Tus relatos quedaron en mi memoria, acarreador de agua en Pueblo Nuevo, ganaste el ir a buscar la bandera a la cima del cerro, para la pampilla de los Mantos ,obrero en los Mantos, empleado en el Club Obrero de Chuquicamata, luego trabajador del yacimiento, boxeador, coleccionista, amante de las historias de Rivera Letelier, que muchas se asemejaban a tu mismas vida.
Fuiste Fotógrafo, hijo , hermano, picaflor, padre,  abuelo, conversador, como tanto de nuestra familia. 
Tío Hector, por este medio, en memoria de mi Madre Lucila, su hermana, también contadora de historias sus almas de escritores vivirán en los relatos.
Recuerdo historias, que relato mi madre, mi papito Ramón partió a las Pampas en busca de trabajo, y mamita Olga quedó con sus hijos pequeños, en el poblado de Pueblo Nuevo, y todos los días como una gallinita con sus polluelos ella iba donde su madre Eloysa Alfaro, allí ella le preguntaba a Hector Arnoldo, hijito cuando me va a venir ayudar el con su voz pequeña e infantil le decía manana, manana.
Poseedor de una gran memoria, en el el verbo, se hacía imagen, y la imagen realidad.
Buscador de un pasado ausente, que pensantes en las cimas más alta de esta América Morena, que pensantes en las Pampas heladas de un Norte Grande, que pensantes en tus travesías por este norte verde.
Soñaste sentarse en tu casa con terrazas, con leones de fantasías, con una máquina antigua, y sobres albos papeles, dar vida a un pasado ausente.
Tío en el campo santo a los pies del Cerro Grande de Punitaqui, ese mismo campo santo , que siempre visitábamos, te esperarán tus Padres Ramón y Olga, mi madre Lucila, Tomás mi padres, quizás allí este tu regalo que el té ofreció siendo tu un niñito, tu le hablarás a todos ellos de nosotros, de las lágrimas que de nuestros ojos huyen por la pena de la partida.
Trataré de relatar pequeña historia en tu nombre, y de mi madre
Te queremos tío, jamás de ti escuché una mala palabra, en tu verbo era de un caballero, un honor ser su sobrino, bendiciones y buen viajé , no a la tierra del olvidó , uds estará en varias historias , que sobre papeles albo, que el tiempo, teñira de amarillos ocre, adiós lector de historias pasadas, te queremos tío con alma de niño 

Descanse en paz tío Hector Araya Rojas

viernes, 1 de noviembre de 2019

Historia de Amor.

Amor a través del Tiempo

Sobre rieles brillante de acero templado, durmiendo sobre maderos nobles, viajas nuestros caballo de acero , expulsando humo , liviano, sutiles como copos de algodón que dibujan figuras transmutante en los celestes del infinito Universo .

La locomotora arrastrando sus amigos de juegos, y dentro de ellos seres provincianos, nuestros antepasados, nuestros abuelos.

En la estación de Sotaqui, Don Ociel Castillo, recibe al conductor del caballo de acero Nicolás Zepeda, y sus colegas Reynaldo del tránsito, Evaristo Cameros.
Bajan un sin número de Sotaquireños... El oficial del tren toca su silbato ...todos arribas .
Comienza el girar de las ruedas de aceros sobre acero que resplandecen a la luz del sol nortinos regional .

Deja atrás el poblado de Sotaquí, al niñito Dios, el sonido se transforma en letanías a la oración , pasa por puntilla, guardalínea, hace el cambio en aquella pequeña Estación de Puntilla, y se dirige hacia la ciudad.
Ovalle pujante urbe donde está la Maestranzas y una bella estación colonial, con sus dos torres de agua una de concreto armado y otra de planchas de aceros galvanizados con pernos con remaches.

Comienza a llegar El Tren de ensueños, los espacios que unen los elementos y las personas se llena del vapor energético, que hacen mover esas ruedas de acero que acarician los rieles paralelos.

Un letrero de color oscuro con letras blancas indican que llegamos a Ovalle.
Un sin números de comerciantes, arrojándose sobre los que han llegado, en el horizontes unas llamaradas de rojos intensos , indican que el día se está retirando, en el litoral pacífico del océano .

Se baja una bella dama de cabellos claros y un cuerpo perfecto, con su baúl, ella no es de esta zona , se nota su hablar correcto, es una dama letrada, miro sus ojos y me trasladó por una simple mirada a otra época, a ella la conocía no se de donde ni cuando , El tercer ojo captan en su aura circulante, en que centurias lo conocí, nos conocimos, sus ojos grandes , su mirada es amor.

Quedamos paralizados, congelados, en las altas montañas comienza a mirarnos la coqueta luna , juntos con las estrellas..

Ella pregunta por un hotel o residencial , en la entradas de La Estación , varias victoria, con sus corceles negros, y sus conductores de una elegancia nunca vista.

Llega la oscuridad, la Victoria llevan a cada costado faroles a parafina.
La dama elegante, le ayudó con su baúl , y comienza el transitar hacia el hotel de esta ciudad .
La dama de un aura energética, de centurias, cada palabra, es una reiteración de verbo que estaban dentro de mi adn, esraba en los registros del Universo.
Su aroma, era nuestro aroma., nuevamente miré sus ojos , dentro de cada uno de nosotros protones y neutrones, explotaron en nuestros microcosmos, dialogando de , de épocas del 1700, en un lugar de Portugal, pero estábamos en Ovalle del 1935, era extraño lo que estaba aconteciendo . Me dice su nombre y porque está en esta ciudad, hay ciclos que cerrar, karma pendiente , era de otro océano, de otra categoría era una Reina de una fortaleza.
Me dice que llegó en un barco a vapor , luego cruzó la Amazonía, en cualquier medio de transporte, cruza la cordillera de los Andes y llega a la capital, y es allí donde viaja en ese caballo de hierro negro , hacia esta Perla del Limarí Ovalle .

En aquel hotel, nuestros cuerpos se unieron en una sola alma, fue un reencuentro de cientos de años, fue cerrar un ciclo.

Sobre esa cama quedo saldadas, la ausencia de centurias .

domingo, 27 de octubre de 2019